El Azar

-Hola. Sí, soy el señor Durand ¿Quién habla? ¡Marcos! ¿Cómo estás querido? Mientras hablaba, César sacó la agenda y el bolígrafo de la bandolera que estaba a su lado apoyada en una silla y fue pasando las hojas hasta que llegó a la página que estaba en blanco. -Decime Marcos, tomo nota. Sí, para el... Seguir leyendo →

Anuncios

Bazar Rozyckiego.

Cuando era niño, para superar una mala noticia o para hacerle frente a alguna pequeña tragedia durante su infancia, Fernando cerraba muy fuerte los ojos unos segundos con la esperanza de que cuando los abriera las cosas hubiesen cambiado, y algunas veces lo lograba. Esa pausa de la realidad le hacia cambiar de perspectiva o... Seguir leyendo →

Cenizas

Se rompieron los cristales de las ventanas y comenzó a salir un humo cada vez más negro y cada vez más espeso. La casa crujía, en pocos minutos asomaron las llamas y el sonido de la combustión era ensordecedor. Lorenzo, desde el otro lado de la verja, en la acera, podía ver el infierno devorando... Seguir leyendo →

El Menú

No estoy muy seguro de lo que pasó esa noche, solo sé que por primera vez en mi vida estuve ante alguien realmente satisfecho y que el Menú, perfectamente planificado, estaba escrito con tinta indeleble. Ese viernes de julio fui a la fiesta que había organizado Alicia para celebrar los diez años de casamiento de... Seguir leyendo →

El Cauce

Aurelio Blanco fue carpintero por necesidad y escultor por vocación. Nació y vivió toda su vida en Cano, un pueblo de Aragón a la vera del río Ésera. Los orígenes del poblado se pierden en baja Edad Media y en la compra y venta de la villa por algún duque. En 1985, lejos de su... Seguir leyendo →

Square Park

No era un deseo pasajero ni una atracción vulgar, era mucho más, una puerta entreabierta que la cautivaba y la invitaba a desatar su imaginación. Raquel se decía a diario que ya era hora de actuar pero presa de una inseguridad rara en ella, nunca lo hacía. Es fácil ser valiente cuando se tienen todas... Seguir leyendo →

Gravedad

Con algo de esfuerzo la nieta terminó de cerrar la puerta interior del ascensor y se quedaron solos, en silencio, mirando fijamente el espejo. Durante casi tres decádas lo usaron para entretener su vanidad cada vez que visitaban a su abuela, pero esta vez les devolvía una estampa repugnante. El cristal les descubría, los reproducía... Seguir leyendo →

Pernambuco

Al calor de aquella noche de verano de Buenos Aires lo aligeraba una brisa débil y delicada, la que se percibe sólo si uno quiere. Juanjo, Marcelo y Sergio mantenían desde hacía dos décadas una distante relación de amistad, los unía el pasado. Habían cambiado. Sergio estaba casado y tenía tres hijos, Marcelo naufragó en... Seguir leyendo →

Gris

Lo más luminoso de esa tarde de sábado era el aspecto ceniciento de los azulejos blancos de la cocina. Las nubes lo oscurecían todo, se respiraba un gris que llegaba a teñir el alma. En la calle sólo se movían algunas hojas perezosas. Caían algunas gotas, pocas, peros las suficientes para verse marcada en el... Seguir leyendo →

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑